El próximo número de Calibán tendrá como tema Vacío, dimensión que atraviesa al psicoanálisis desde sus inicios y que hoy cobra nuevas resonancias.
Desde Freud, el vacío se deja entrever en la experiencia de la pérdida, en la falta, en la castración, en la constitución del yo, en las elaboraciones sobre el duelo y la melancolía, así como en el trabajo —siempre inacabado— de desinvestidura libidinal. El vacío no aparece allí como simple ausencia, sino como una dimensión estructural que desbarata toda pretensión de completud.
Si en ciertos momentos se habló de una llamada “clínica del vacío”, asociada a los malestares ligados al sin-sentido de la vida, el vacío puede pensarse también como expresión de una capacidad propiamente humana: la de inquietarse por la existencia. Vacío en el ser —en tanto ser en falta—, vacío en el saber —en la renuncia a saberlo todo—, vacío en el decir, siempre incompleto. Dimensión inobturable, fuente de angustias impensables, pero también condición de posibilidad para la invención, la creación y las vías sublimatorias.
Abrir la conversación sobre el vacío hacia otros horizontes permite desplegar una vasta potencia conceptual: el espacio vacío en la creación artística, la pregunta por la nada en la filosofía, o aquellas cosmovisiones —particularmente en tradiciones orientales— en las que vacío y plenitud no se excluyen, sino que se implican mutuamente.
Para el psicoanálisis, estas interrogaciones resultan hoy ineludibles frente a un mundo que se impone con la promesa de la completud, del “acceso a todo y siempre”, empujando a una humanidad desorientada hacia lo que podría pensarse como el verdadero salto al vacío: la pretensión imposible de abolir la falta. En este contexto, la ética de la cura analítica se orienta a sostener la brecha, a concederle a ese vacío de sentido un lugar que haga obstáculo a las imposturas.
Por ello, invitamos a compartir reflexiones, interrogaciones y experiencias sobre este tema, desde la clínica, la teoría o el cruce con otros campos, con la convicción de que el vacío, lejos de ser un mero déficit, constituye una dimensión central de la vida humana y una apuesta indispensable para un pensamiento psicoanalítico vivo.
Solicitamos presten atención a los lineamientos para los autores. Podrán encontrarlos en los números, o en este mismo sitio web (click aquí)
La fecha límite para enviar los trabajos es el 30 de marzo de 2026.
Enviándolos a: editorescaliban@gmail.com o revistacaliban.rlp@gmail.com
